Diseño gráfico: Reflexiones para la investigación

Posted by on Nov 18, 2014 in Investigación de mercados | No Comments

Hace unas semanas tuve la oportunidad de acudir a una conferencia de uno de los (considerados) mejores diseñadores gráficos. David Carson. Pese a que entre la investigación de mercados y el diseño gráfico no está especialmente relacionado en la mayoría de los casos, dejó una serie de cosas sobre las que he reflexionado tras la conferencia.

Decir que, David Carson, es de formación sociólogo y el diseño gráfico llegó a el tras un curso de tipografía de unas semanas. Esto, en su época surfera, en los años ochenta, le abrió una puerta para expresar todo lo que la cultura del surf de California representaba y que, tras su llegada como director artístico a la revista Transworld Skateboarding pudo llevar a cabo. No le llegó el reconocimiento de la expresión gráfica de la cultura grunge hasta la década de los noventa, cuando se hizo mundialmente famoso en el mundo del diseño gráfico por su participación como director de arte en la revista Beach Culture.

Además de recibir numerosos premios y reconocimientos a lo largo y ancho del globo, la filosofía de Carson me impactó gratamente por pensar de una forma semejante a la mía en lo relacionado al trabajo.

“Simplemente hago cosas que para mí y para otra gente tienen sentido”

David Carson

Creo que con esta frase resumía toda esta filosofía. Presentó varios de sus trabajos, tanto personales como profesionales. Ya fuesen remunerados o no. Me recordó al principal problema que tengo con nuevos clientes que no conocen mi forma de trabajar y me intentan imponen metodologías de investigación que no son las más acertadas para los datos que quieren obtener o las necesidades de información que tienen o que detecto. Es decir, quieren que haga cosas que no tienen sentido para mí.

Siempre pienso que todo (buen) investigador tiene que tener unos principios metodológicos firmes, fruto de la experiencia investigadora y el bagaje teórico/metodológico. Cuando un investigador cede a las exigencias de cambios metodológicos de un cliente pone en riesgo (en la mayoría de los casos) la calidad de los datos y su posterior inferencia.

Esto puede ser pernicioso tanto para el cliente como para el investigador o consultora para la que trabaja, ya que si el cliente toma decisiones en base a estos datos y no son correctos, pierde el cliente al tomar decisiones importantes en vacío y pierde el investigador o consultora, ya que sería raro que el cliente volviese a contratar sus servicios.

David Carson contaba entre sus clientes a Audi, Coca-Cola, Bose o distintas revistas de surf. Todos los trabajos le gustaban (unos más que otros, claro), pero el hecho de que le impusieran unas condiciones o pautas no hacía sino motivar al diseñador. Como si fuese un reto estas condiciones. No lo veía como un inconveniente, convertía el trabajo en algo incluso más divertido. Como un reto. Lo curioso de todo esto es que, pese a estas imposiciones jamás dejó de hacer “su diseño”. Me recordó, sobre todo, a la problemática que tienen algunos investigadores y comerciales sobre las técnicas a emplear y la modalidad de estas, buscando siempre el mismo tipo de resolución aunque el problema sea distinto.

¿Cómo puede ser que un problema de investigación distinto, con unas necesidades de información distintas tenga el mismo diseño de investigación?

Queda para la reflexión el mantenerse en su forma de diseñar de Carson para dar respuesta a las necesidades del cliente, mientras que en el caso de los investigadores somos completamente maleables al cliente y cambiamos hasta los pocos principios que podríamos tener.

A Coruña, 1 de noviembre de 2014

A Coruña, 1 de noviembre de 2014

Todas las obras mostradas por Carson eran reconocibles de su autoría, con una tipografía distinta y excepcionalmente deforme y un colash de las imágenes sin el uso de herramientas informáticas. Sobre esto, hizo una curiosa reflexión. Era importante manejar estas herramientas, pero no que las herramientas manejasen al diseñador.

Haciendo un paralelismo, es algo que ocurre con cierta frecuencia en la investigación social y de mercados. Existen hordas de investigadores que son sujetos pasivos de las herramientas de análisis. Es el caso de investigadores que saben llevar a cabo complejos análisis multivariantes, pero no saben interpretar los resultados o no saben explicar un determinado requisito de una de estas técnicas. Otro caso que suelo ver muy a menudo cuando imparto docencia o asesoro en métodos y técnicas de investigación es el amplio conocimiento que tienen los investigadores sobre herramientas informáticas de análisis cualitativo, pero que sin embargo no son capaces de sacarle partido ya que no tienen una fuerte base metodológica que le sirva para entender por qué se tienen que hacer familias de categorías que expliquen los grados o la relación entre estas, por ejemplo.

Al final, creo que los investigadores deberíamos tomar nota del bueno de Carson. El tiene dos prioridades en su trabajo: el diseño y el cliente. Por este orden. Los investigadores deberíamos  empezar a tener el mismo compromiso: Primero con el dato y después con el cliente.